Esta excursión en el valle de Arán permite mostrar al visitante las duras condiciones de trabajo de los mineros durante la primera mitad del siglo XX. Es un recorrido de senderismo entre prados, cañadas, empinados bosques de pino negro y abeto y espectaculares vistas. Como parte del recorrido se inspecciona el entorno de la mina: el mirador, la casa del capataz, los edificios donde vivían los mineros, la letrina o los restos del teleférico donde transportaban el material. La sala de máquinas es el punto de inicio de las visitas en verano.