Son las 21:45 de un viernes de Febrero. Salgo del trabajo medio muerto con el único deseo de meterme en la cama cuando recibo la llamada de mi amigo Sergi, - Carlos, mañana por la mañana….-
Sergi es el responsable de Pyrenees Heliski, una empresa que desde el valle de Arán nos ofrece bautismos de esta modalidad a lo largo de un territorio de más de 300km2. La actividad se inicia en el Helipuerto de Vielha donde nos espera nuestro guía David.
Asignación de los esquís que utilizaremos para los descensos y acto seguido brieffing de seguridad. Los consejos de David sobre el material y la dinámica de la actividad constituyen un completo curso acelerado de seguridad en montaña, mensajes muy claros y concisos que nos transmiten una tremenda seguridad.
Es una de las ventajas de realizar esta actividad con personal altamente cualificado, David forma parte del equipo de rescate en montaña del cuerpo de Pompiers del valle de Arán y conoce perfectamente un terreno que aunque cambiante, es sin duda un lugar de trabajo privilegiado.
El helicóptero se eleva para dejarnos al abrigo de una de las palas del Tuc de Sarrahera y empezamos un primer descenso entre la emoción y las dudas de cómo manejar un patín de casi 80 mm. La tontería se nos pasa en los dos primeros giros y a partir de ahí la experiencia es indescriptible…, tubos, palas que se abren y cierran, zonas de bosque… flotamos por encima de todo!!!
Después de la primera bajada llegan los primeros comentarios, absolutamente todos con una sonrisa de oreja a oreja….
… para continuar con la magia los chicos de Pyrenees deciden subirnos a un pico, - al principio está un poco dura, pero creo que vale la pena porque las vistas son muy bonitas, asegura David -. Dicho y hecho, próxima parada el Tuc deth Port.
Se trata del punto más alto del antiguo paso entre el Valle de Arán y La Ribagorza y una de las excursiones que acostumbramos a realizar desde el Himalaia Baqueira en verano. El paisaje es espectacular, la Val de Molieres, i la de Barrabés con el embalse de Senet a un lado. Y al otro, una panorámica del Valle de Arán que llega hasta Beret, eso sí, todo con el permiso del macizo del Aneto que se abre frente a nosotros para recordarnos quien es el hermano mayor de todo cuanto vemos.
No nos queremos ir…, pero por delante tenemos una excursión de más de 1000 mtrs de desnivel por un powder insultante hasta llegar a la Cabana deth Pontet.
Cuando por fin reaccionamos, …casi bajamos sin esquís…
Ha sido una mañana con bajadas de ensueño, una nueva forma de conocer el Valle de Arán y altamente recomendable para todos aquellos que sueñan con laderas vírgenes, a menudo en países mucho más lejanos que el nuestro. Se trata de una actividad que deberemos tener en cuenta si buscamos huir de las aglomeraciones, las molestias y los inconvenientes que a veces ofrecen determinadas fechas de afluencia masiva al Valle.
… Eso sí, siempre, siempre, siempre de la mano de profesionales……
Carles






